Un residente se resbala al levantarse de su silla durante el desayuno. La auxiliar anota el incidente, el médico coordinador solicita una evaluación del equilibrio. El equipo busca entonces una herramienta rápida, fiable y comprensible para todos los profesionales del servicio. La prueba de Tinetti ha respondido a esta necesidad durante décadas, pero aún es necesario contar con una versión en español legible y lista para usar.
Calificación de la prueba de Tinetti: lo que la puntuación no dice por sí sola
La prueba de Tinetti (también llamada POMA, Performance Oriented Mobility Assessment) evalúa el equilibrio estático y la marcha a través de una serie de ítems observados. Cada ítem se califica, y la puntuación global da una indicación del nivel de riesgo de caída.
Según la versión utilizada, la puntuación máxima varía. Algunas escalas suman 28 puntos (16 para el equilibrio, 12 para la marcha), otras llegan a 35 puntos (26 para el equilibrio, 9 para la marcha). Esta diferencia no es anecdótica: los umbrales de riesgo cambian según la versión de la escala. Usar un umbral de una versión en una escala diferente distorsiona la interpretación.
Más fundamentalmente, la puntuación de Tinetti no predice una caída por sí sola. Los umbrales publicados varían según las poblaciones estudiadas. Una revisión reciente recomienda usarla para detectar y seguir un trastorno del equilibrio, no como sustituto de una evaluación multifactorial del riesgo de caída. El equipo de atención que se basa únicamente en el número final pasa por alto los factores desencadenantes reales.
Para contar con una escala clara y directamente utilizable en equipo, la prueba de Tinetti pdf en español ofrece una versión simplificada adaptada a los profesionales en EHPAD.
Realización del Tinetti en EHPAD: condiciones concretas de observación

La realización dura unos minutos. El residente está sentado en una silla dura, sin reposabrazos. El examinador observa sucesivamente el equilibrio sentado, el levantarse, la posición de pie (pies juntos, ojos abiertos y luego cerrados, después de un empujón esternal), el giro y el hecho de sentarse nuevamente.
Para la parte de marcha, el residente se desplaza por un pasillo a su ritmo habitual, luego regresa a un paso más rápido. El examinador anota la longitud de los pasos, su simetría, la altura del pie, la fluidez y la trayectoria.
¿Alguna vez has notado que un residente camina de manera muy diferente por la mañana y al final del día? Esa es una de las limitaciones prácticas de la prueba. El momento de la realización influye directamente en el resultado. Un residente evaluado después de una noche agitada o antes de tomar sus medicamentos no producirá la misma puntuación que a media mañana. Anotar la hora y el contexto en la hoja es una precaución simple que da sentido a las comparaciones posteriores.
Otro punto concreto: el calzado utilizado. Las zapatillas abiertas o los zapatos inadecuados modifican la marcha. Lo ideal es estandarizar la realización con los zapatos que el residente usa habitualmente en el establecimiento.
Cuándo repetir la prueba de Tinetti: desencadenantes clínicos en lugar de calendario
Programar una evaluación cada tres o seis meses por costumbre tiene un interés limitado si no ha cambiado nada en el estado del residente. En cambio, una reevaluación es pertinente después de un evento clínico específico.
Las situaciones que justifican repetir la prueba:
- Una caída, incluso sin consecuencias aparentes, ya que puede señalar un deterioro del equilibrio no detectado hasta ese momento.
- Una hospitalización o un reposo prolongado, que conlleva una pérdida rápida de fuerza muscular y de referencias proprioceptivas.
- Un cambio en el tratamiento farmacológico, en particular la adición o modificación de psicotrópicos, antihipertensivos o diuréticos.
- Un deterioro brusco de la autonomía, del estado nutricional o de la cognición.
Esta lógica se alinea con las expectativas de la HAS respecto a la evaluación del riesgo de caída y la adaptación trazada del proyecto de acompañamiento (criterio 2.4.3 del referente de evaluación de la calidad de los ESSMS, comentado por SOS EHPAD en septiembre de 2026).

Tinetti y evaluación multidisciplinaria: los factores que la escala sola no captura
La prueba de Tinetti mide el equilibrio y la marcha. No mide la vista, ni la audición, ni el estado cognitivo, ni la continencia, ni la nutrición. Todos estos factores contribuyen al riesgo de caída.
Un residente que obtiene una puntuación correcta en Tinetti puede caer porque no escucha un carrito acercándose por detrás, porque se levanta apresuradamente para ir al baño por la noche, o porque una hipotensión ortostática relacionada con un medicamento lo desequilibra. El Tinetti detecta el trastorno motor, no la causa de la caída.
El protocolo de prevención de caídas en EHPAD descrito por EHPADéo (septiembre de 2026), basado en las recomendaciones atribuidas a la HAS, enfatiza la articulación entre la escala de evaluación motora y una evaluación que cubra:
- Los medicamentos de riesgo (psicotrópicos, antihipertensivos, hipoglucemiantes).
- La visión y la audición, cuyo cribado sigue siendo insuficiente en instituciones.
- El estado nutricional y la hidratación, que afectan la fuerza muscular y la vigilancia.
- La cognición y los trastornos del comportamiento, que modifican la percepción del peligro.
Sin esta intersección, la puntuación de Tinetti sigue siendo un número aislado en un expediente. Con ella, se convierte en el punto de partida de un plan de acción individualizado.
Versión PDF en español: elegir la escala adecuada para su equipo
Varias versiones de la prueba circulan en línea. Algunas son escaneos de mala calidad, otras mezclan dos sistemas de calificación en el mismo documento. Antes de imprimir una escala para todo el equipo, verifique dos puntos.
El primero: la calificación debe ser coherente en todo el documento. Si la parte de equilibrio se califica de 0 a 2 por ítem y la parte de marcha de 0 a 1, la puntuación máxima global debe corresponder. Un PDF que muestra un total sobre 28 mientras que los ítems sumados dan 35 crea confusión.
El segundo: la escala debe ser legible por todos los profesionales que la completan, no solo por el fisioterapeuta. Títulos claros, un diseño aireado y las instrucciones de realización resumidas en la parte superior de la página facilitan la apropiación por parte de las auxiliares y las enfermeras.
Un último punto práctico: archivar cada escala completada en el expediente del residente con la fecha, la hora, el nombre del evaluador y el contexto (zapatos, ayuda técnica utilizada). Este registro es la condición para que las puntuaciones sucesivas cuenten una historia clínica aprovechable durante las reuniones multidisciplinarias.



